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ASAMBLEA CONSTITUTIBA DE LA PEÑA “ER DITO”.
(Sabado 5 de Abril de 2003)
DISCURSO INAUGURAL
Hola socio, hola socia:
Aun no sé por donde empezar ( y mucho menos como acabar) el principio de algo que espero jamás tenga final. Y mucho menos se como decir lo que se supone que un presidente debe decir el “día” de su primer “día” a los “socios” de “mi socio”, a los “amigos” de “mi amigo”, a la familia de “mi hermano”, sobre la creación de la “Peña Er Dito”. Casi mejor os cuento la historia...
Supongo que la gran mayoría ya sabéis de sobra de que va esta historia, y los que no la conozcan y quieran hacerlo les toca leer un rato.
Verano del 1996,
A mi “hermano” Juani se le ocurre la brillante idea (que ingenuo) de pillarnos un local entre los amigos del barrio y montarnos algo parecido a eso que llaman “peña” a fin de no perdernos mucho de vista en un futuro y esas cosas que suelen pasar cuando la edad te va pidiendo novia, currelo y pisito... y que en la mayoría de los casos consigue que lo que HOY es un “¡Niño ¿mañana a que hora?!” MAÑANA sea un... “¡Holaaa! ¡Me cago en dié, cuanto tiempo! ¿Que tal te va con “Fulanita?”... ¡Que va tio!. Aquello no funcionó y a los tres años conocí a “Menganita”... ayer bautizamos al segundo, estuve buscando tu teléfono pero... en fin da recuerdos, (y el eterno) a ver si quedamos un diita y ...”
En fin, aun hay algun mongolo que llama “sentar la cabeza” y “cosas de la vida” a separarse de los amigos. Gracias Juani (aunque no seas el culpable de que esta peña exista para mi eres el primer fundador).
¿Veis?, Ya empiezo a enrollarme, por eso mejor escrito y que cada cual decida el tiempo que le apetece que dure el discurso del presidente.
En fin, que Juani no tiene otra cosa que hacer que contarle su idea a un servidor y a Dito (vaya tres, a cual mas ingenuo). Total que los “castillos de arena” comenzaron sus obras a destajo y en cuestión de dos minutos ya teníamos una habitación insonorizada, un pantallon (cuyas dimensiones me temo que ni siquiera habían fabricado aun) para ver el fútbol, mesitas para el “pin quitalá”, un billar y un futbolin como los del “Perseo”. Y como si eso fuera un huevo que se echa a freír (soñar es gratis y mucho si se trata de un sueño) empezamos a correr la voz entre la gente de la murga y el coro (¿rociero?) que por entonces teníamos “montao” y al que dicho sea de paso, tanto le debemos (Beni, Antonio, Judit, etc. ... “que bendita fue la mano que nos dimos”... ¿Verdad Belén? jeje).
Bueno a lo que vamos. Los tres mosqueteros (ex E.F) junto con Ramiro y unos pocos mas que ahora no recuerdo (perdón) comenzamos la búsqueda del local por todo el barrio y alrededores. Bastó un par de días para darnos cuenta de que con un millón de pesetas (que había ganado la murga ese año) y 4 gatos medio convencidos poco mundo íbamos a comernos.
Pero aun así decidimos morir matando y seguimos pateándonos calles, apuntando teléfonos de locales y quedando con sus propietarios en plan “aquí estoy yo” sin un duro pero con una machota (que me presta mi hermano) y mucho tiempo libre para buscarme la vida (y los avales).
Los castillos de arena no se derrumbaron (¿que mas prueba que esta?) pero si que decidieron paralizar las obras con una media sonrisa (mitad “compañeros, se hizo lo que se pudo, lastima, la idea era genial” y mitad “esto no quedara así, ya te pillare, tiempo al tiempo”).
Tanto se dejó pasar el tiempo que el coro desapareció, y de el y de la murga nació otro grupo (un poco mas cantaito jeje) y el trajin de los carnavales (y todo su absurdo “submundo” de me muero si pierdo, me matan si gano, nos sobran sitios para ensayar, nos falta tiempo para soñar otras cosas que no sean cantables etc etc) hizo que la cosa se enfriara hasta el punto de que la peña quedo solo como una “kimera”, un “quien sabe, mañana dios dirá”, en la mente de “CASI” todos.
Entre lo de Rafalino (que me hizo ver el abrazo mas grande y bello que se ha dado nunca un grupo de amigos sin darse cuenta de lo que hacian), clanes, perchas, porras, premios, robos, regalos de amigos presidentes y un largo etc, hizo que unos niñatos se convirtieran en familia sin serlo.
Verano del 1998. Peña “El Estribillo”.
A Dito le faltó tiempo para plantar en el saloncito de aquella hamburgueseria las fotos (fotocopias grandes a color, con marcos de la tienda de los 20 duros) de cada grupo y los trofeos del equipo de fútbol sala del barrio (por cierto, Pepe perdón por el coñazo y dale las gracias a tus padres por cuidar de ellos hasta hoy).
Al final no pudo ser por muchos motivos y por culpa de todos (nosotros los primeros culpables y también los últimos). En resumen, mucho calor y al final otra vez la cosa se vuelve a enfriar (osea otro “joder que mala suerte tenemos” y otro “tranqui, ya te pillare”).
Bar Montreal. Principios del 2001.
Falta uno y a su vez estamos todos, (mas gente que nunca, pero éramos mucho menos de lo que fuimos siempre). La cucharilla y el azucar se marean y calientan mientras el café se enfría. Por momentos nadie habla y todos piensan (y el que habla lo hace para no pensar). Sin ganas de hacer nada aun sabiendo que todo lo que se haga es poco. Pero se buscan urgentemente excusas para no hacer lo que todos deseábamos (ósea, compañero aquí se acabó el carnaval y lo que se daba).
Pero al mismo tiempo todos creimos saber cual era su deseo y es entonces cuando toca coger aire, apurar el puto café y pensar que si hay una mínima posibilidad de que el nos siga viendo, no tendrá mas cojones que vernos juntos y sonriendo.
Y esa fue la verdad de una sonrisa de mentira.
Y esa fue la mentira que hizo sonreír ese año (y sigue haciendolo) a mas de 4 gatos.
Y ese fue el ultimo café de “el clan de las perchas”en el Montreal y el primero de una secta vendita, mas vendita, mas eterna, mas suya.
¿Que porque? Porque había un “ya te pillare” pendiente, un nombre para mi templo, un templo para su sueño, una machota con ganas de marcha, un “aqui estoy yo” con mas dinero y más cojones, un “Coronel” dando la orden, un diablo “santiguándose”, un okupa en el corazón y una moraga con un mar de ojitos claros que duerme en la orilla que quiera (.. esta hoguera solo prende si es contigo).
Y ha querido quedarse para siempre en la nuestra, clavando su bandera, gritando silencio, enterrando para siempre esa sonrisa de mentira.
Para que estos niñatos soplen sus velas cada año, para que pongan en su boca y en las de media Málaga las palabras que solo el era capaz de cambiar el significado. Para que el rubio del PTL no se quede con las ganas de ver su peñita abierta y ver entrar por las puertas a los que no les dejo mas huevos que recordarlo.
Y así será (si te sobra una sonrisa, me la pido).
Asi que este que les habla empieza su discurso pidiendo perdón por adelantado (me equivocare mucho seguramente ya que ciertas cosas se deben hacer con la cabeza y no con el corazón).
Y no tengo mas discurso que pedir, rogar que todos tengáis siempre presente que esta no es una peña que lleva su nombre, sino su peña, así de simple y de claro. Algo que vamos a disfrutar todos y mucho, pero que se ha hecho por el y para el.
Y no tiene mas fin que conseguir que a mis hijos o a tus nietos le pregunten algún día un desconocido... ¿Oye quien coño era ese tal Dito del que tanto he oido hablar?... y el o ella sepa responder con una sonrisa y un ¡¡SILENCIO!!.
Espero que los socios/as que desempeñen este cargo en el futuro lo interpreten de esta misma forma y procuren tomar las decisiones sin olvidarse de pensar en ¿cual hubiera sido la opinión de Dito al respecto? ¿Que habría preferido el que hiciésemos?. Es indudable que ninguno es adivino y acertar en cada decision se antoja casi imposible. Pero entre nosotros hay mucho Dito vivido como para tener una idea aproximada de como seria el Dito presidente y lo que el querría para su Peña, o lo que es lo mismo, para nosotros.
Porque tanta obsesión y empeño que el puso en esto no es mas que las ganas que tenia de vernos siempre juntos, y que ese “...¡Niño ¿Mañana a que hora?... tuviese que ver con la boda de fulanito y menganita, con el bautizo de su segundo hijo, la despedida de soltero de unos, los cumpleaños de otros y ojala la celebración (con brindis y jiuu incluido) de jubilación de todos los presentes.
Nunca tendre palabras para agradecer el apoyo recibido de tantas personas y entidades, peñas, etc.
Sin todos los componentes de la murga, la comparsa y vosotros, er Dito, er Juani, er Ramiro, er David y los 4 gatos habrian seguido siendo unos ingenuos desde aquella tarde del 96. (...y aun me sobran castillos de arena...).
Y me despido como ya lo hice en mi “opera prima”...deja que al abrir las puertas de ese templo “bautizao” convierta cuatro paredes en el templo mas “sagrao”...
El que no lo piense así que se ahorre las tres fotos y los 6 euros.
GRACIAS POR TODO SOCIOS. JIUU, ADIOS.
David Santiago Velasco |